CAFÉ URBANO - CAFÉ CÓRDOBA - CAFÉ-BAR D.MIGUEL - BAR RINCÓN DE CAMY

Café Urbano, así se llamó el establecimiento que estaba situado en el número 5, antiguamente 7, de la actual Plaza Mayor. Fue propiedad de Urbano Hidalgo Caballero, que a su vez fue Procurador.

En el Anuario del Comercio de la industria, de la magistratura y de la administración de 1897 ya se menciona este café, junto al de Gregorio Martínez. Lo que no se sabe con certeza es en que planta estaba situado dicho café.

Recorte del  Anuario del Comercio de la industria, de la magistratura y de la administración de 1897, donde se indica que en Villadiego había dos cafés, uno era propiedad de Urbano Hidalgo.

El 5 de diciembre de 1889 en el Diario de Burgos se publica esta curiosa noticia referida al café: "En el café Urbano Hidalgo, de Villadiego, cuestionaron el sábado por la noche varios gitanos, con motivo de una liquidación de cuentas relativas a cambios de caballerías efectuados en la feria de San Andrés.

El altercado adquirió tales proporciones que fue precisa la intervención de las autoridades, siendo detenido uno de los principales promovedores del escándalo.

La guardia civil cacheó a cuantos gitanos se hallaban en el establecimiento, recogiendo tres pistolas y dos cuchillos".

Hoja del periódico del Diario de Burgos de 5 de diciembre de 1889. Foto de 1906 de la inauguración de la estatua del Padre Florez, donde se observa el rótulo del café.

Posteriormente Urbano Hidalgo Caballero en 1914, la vivienda de la plaza número 7 se lo vendió a Pascual Córdoba Pampliega (1877 - 1957).  Puede que éste siguiera con el café durante unos años. Lo que sí es seguro es que más tarde estableció en la planta baja y el primer piso un comercio de telas, ropa, zapatos, etc. En este edificio y en los soportales jugarían sus hijos de críos y los dos mayores, Emiliano y Santiago, en la época de la II República, seguramente escribieron, desde este lugar, las reseñas, para la sección El DIARIO en Villadiego del Diario de Burgos.

Hay un documento, realizado a imprenta y que usaba como correspondencia Pascual Córdoba con fecha de  17 de marzo de 1925, en su membrete del mismo se menciona tanto al Comercio de Tejidos como el Café. Mi madre, Cruz de Grado Tijero que nació en 1920, solo recuerda el comercio en planta baja y primer piso.

 Documento de 17 de marzo de 1925.
Foto de 1926. Del Archivo del Ayuntamiento de Villadiego. El café estaría situado en el edificio donde se ve la chimenea.

En 1928 Pascual se lo vendió a su hermana Sofía. Aún así la familia Córdoba siguió viviendo en el mismo y el comercio siguió abierto hasta el comienzo de la guerra civil. Ya en noviembre de 1936 el presbítero Luciano Huidobro Serna compra el edificio. Éste a su vez lo vendió  a Dionisio Miguel y a María Concepción Escudero. Desconozco la fecha de dicha compra. Lo que sí es cierto es que Dionisio en dicho recinto abrió de nuevo un café.

En el Diario de Burgos de 18 de febrero de 1940, se publica una noticia en la sección de anuncios que dice textualmente: SE VENDEN cámara frigorífica y dos mesas de billar. Tratar con Dionisio Miguel, en Villadiego. Con riesgo de equivocarnos, el anucio nos indica que Dionisio Miguel pudo comprar la vivienda nada más acabar la guerra civil.

En el Anuario de 1945 ya se menciona en la sección de cevercerías y cafés a Dionisio Miguel. Asímismo en el año 1954 se anuncian en el programa de fiestas regentándolo los hermanos Miguel.

Recorte del  Anuario del Comercio 1945 donde se menciona, entre otros, el café de Dionisio Miguel.

Posteriormente el café fue llevado por el matrimonio Félix Miguel Escudero y Angelines García Fernández.

Mis recuerdos de crío: De nombre "El Café" a secas o "Rodeas". Para mi, enorme, mesas de mármol, paredes con azulejo amarillo hasta la mitad, percheros en las paredes. Al fondo en el techo, una claraboya que daba luz a esa parte. Barra, al fondo a la derecha, pequeña, con su cafetera marca GAGGIA de palanca, encima de la misma y haciendo casi siempre cafés, Angelines. Máquina de helados, nada más entrar a la izquierda. En fiestas se sacaba fuera. Televisión en blanco y negro, según entrabas a la izquierda en una esquina. En el primer piso, un salón enorme con mucha luz y con gente echando la partida. Una terraza de mesa pequeñas. En fiestas se sacaban todas las mesas de adentro fuera. Antes de entrar al bar había una máquina manual que creo que"daba chicles". La recuerdo casi siempre sin funcionar.

Los lunes ayudando en la barra y en algunas "Fiestas" desde la bodega llevando "kases" y otras bebidas que estaban en bidones con paja e hielo. Un vino valía 2 pesetas, en el resto de los bares valía una. También trabajó mi hermano Carmelo, que según el, Felibuche, que así llamaban también a Félix Miguel, le pagaba en billetes de 100 pesetas.

Casi siempre hombres y después de comer, tomando café y copa, charlando o jugando al dominó. Siempre lleno. Rara vez y en otro horario algún grupo de mujeres jóvenes sentadas al fondo. Mi abuelo, Francisco de Grado Miguel (1893 - 1986), ya jubilado, todos los días escuchando debajo de la televisión en blanco y negro el tiempo al final del telediario.Todos los chiguitos queríamos en invierno ver la tele los domingos por la tarde, llenábamos la parte de delante del bar y a la dueña no le gustaba. No consumiamos. Primeras películas de dos rombos y los sábados por la noche "Galas del sábado" y el resumen de la victoria del Barça de Cruyff en el Bernabeú por 0 - 5 el 17 de febrero de 1974. Más tarde nos dejaban ver como los mayores jugaban al julepe con puestas de billetes de a cien pesetas.

Según contaban en mi casa, este lugar fue frecuentado por algunas "fuerzas vivas" del pueblo: Luis Liras, Miguel Casado, Isaías Sastre, etc. y diariamente tampoco faltaban dos amigos inseparables y cosmopolitas, con su DYC en la mano, dando conversación a Angelines: Ángel Pardo, dibujante del Capitán Trueno y Juan Jesús Gutiérrez "Juanchi", profesor de Francés en el colegio.

Foto del Café Bar sobre los años 50. Autor Carlos Martínez de la Mata.
Fachada del café, donde ha desaparecido el rótulo y se han cambiado las galerías antiguas por unas metálicas

En los años 1969, 1970 y 1971 se anuncia en el programa de fiestas como Café-Bar "D. Miguel". Se debió cerrar sobre 1974.

 

Jesús Antonio Susinos debió comprar el bajo del edificio en el año 2005 y en 2007 lo volvió a abrir ahora como Bar con el nombre de "Rincón de Camy".

Distintas imágenes del año 2020 del Bar "Rincón de Camy" tanto en su exterior como en su interior.


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