Profesiones, comercios e industrias en Villadiego (Burgos) según los anuarios (1879–1961)
1. Los anuarios como fuente histórica.
2. Información general.
3. Cargos públicos e instituciones.
4. Profesiones, comercios e industrias.
5. Precaución en la interpretación de los datos.
6. Finales del siglo XIX: panorama inicial (1879–1899).
7. Actividades constantes desde 1879.
8. Evolución de algunas actividades destacadas.
9. Años clave.
1. Los anuarios como fuente histórica.
Entre 1879 y 1978 se publicaron anualmente en España diversos anuarios de ámbito nacional —Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, Anuario General de España y Anuario industrial y artístico, entre otros— aunque no siempre con periodicidad anual. Hasta 1965 estuvieron organizados por provincias y municipios y a partir de 1966 pasaron a estructurarse por profesiones pero desde 1962 perdieron su periocidad.
Estos anuarios permiten conocer datos muy variados: número de habitantes, cargos municipales y públicos, comercios, profesiones e industrias, siempre identificados con nombre y apellidos.
Gracias a esta documentación es posible seguir la evolución de prácticamente todos los municipios de España. En el caso de Villadiego, su análisis ofrece una visión no solo económica y comercial, sino también sociológica: actividades desarrolladas por la población en edad laboral, aparición y desaparición de profesiones, continuidad de negocios, presencia de instituciones públicas, etc.
Conviene señalar que los anuarios no suelen indicar la dirección de comercios o industrias ni los domicilios profesionales. Solo de manera excepcional, en 1925, el Anuario industrial y artístico incluyó direcciones.
2. Información general.
A través de los anuarios se puede conocer, entre otras cosas:
- El número de habitantes de derecho y de hecho.
- La distancia a la capital de provincia y al ferrocarril más cercano.
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Datos geográficos y climáticos, ríos, fiestas locales, ferias y mercado semanal.
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Producciones agrícolas y ganaderas predominantes.
3. Cargos públicos e instituciones.
Los anuarios recogen de forma sistemática los nombres de los alcaldes y secretarios del ayuntamiento y otros servicios públicos: correos, escuelas, parroquias, juzgados, registro de la propiedad, cárcel, matadero, telégrafos, principales contribuyentes, somatén, entre otros.
4. Profesiones, comercios e industrias.
La relación de actividades económicas es muy amplia y aparecen, entre otras muchas:
- Oficios artesanos (albañiles, canteros, carpinteros, ebanistas, herreros, hojalateros, guarnicioneros).
- Comercios de alimentación (abacerías, comestibles, ultramarinos, carnicerías, pescaderías, panaderías, confiterías, pastelerías).
- Servicios (cafés, tabernas, posadas, casas de huéspedes, hoteles, salones de baile, cinematógrafo).
- Profesiones liberales y sanitarias (abogados, procuradores, notarios, médicos, cirujanos, practicantes, veterinarios, comadronas, farmacéuticos).
- Actividades industriales (fábricas de curtidos, pieles, fábricas de harinas, suelas, gaseosas, tejas y ladrillos, mosaicos, géneros de punto).
- Comercio especializado (ferreterías, droguerías, mercerías, sastrerías, zapaterías, relojerías, librerías, fotógrafos, radiotelefonía).
- Transporte y comunicaciones (diligencias, carruajes, automóviles, estaciones de gasolina, empresas de transporte).
- Sector financiero (corresponsales bancarios, sucursales y cajas de ahorro).
5. Precauciones en la interpretación de los datos.
El uso de los anuarios exige cautela. Algunos ejemplos ilustrativos:
- Determinadas profesiones aparecen de forma tardía, como los párrocos, citados a partir de 1882, lo que no significa que antes no existieran.
- Una misma persona puede figurar en varias actividades en un mismo año, lo que puede inducir a interpretaciones erróneas.
- En ocasiones se agrupan o separan actividades similares (ferreterías y ultramarinos, cafés y cervecerías) sin que ello implique necesariamente la creación o desaparición de negocios o que fueran personas distintas las que regentaban los negocios.
- Se desconoce el grado de rigor o los criterios empleados por quienes recopilaban y enviaban los datos, aunque sí sus nombre.
Pese a todo, cuando una información se repite de manera constante año tras año, no hay razones para dudar de su fiabilidad.
6. Finales del siglo XIX: panorama inicial (1879–1899)
Los anuarios permiten trazar una imagen bastante acertada de Villadiego en los últimos años del siglo XIX. Se trata de una villa con una economía fundamentalmente artesanal, comercial y de escasos servicios básicos, muy ligada a su función como centro comarcal.
Cabe destacar que en el primer anuario de 1879 se citan 17 personas y en el de 1899 sesenta y tres.
En este periodo destacan como actividades consolidadas los cargos municipales, la administración de justicia, la enseñanza primaria, los párrocos y coadjutores, veterinarios, notarios, procuradores, servicio de diligencia así como oficios imprescindibles para la vida cotidiana: farmacéuticos, estancos, panaderos, confiteros, zapateros, sastres, tejedores, ebanistas, constructores de carros, etc. La presencia continuada de fábricas de harinas y de curtidos indica una temprana actividad industrial vinculada al aprovechamiento de los recursos agrarios y ganaderos de la comarca.
El comercio de alimentación, las ferreterías, hojalaterías, herrerías, las posadas y las tabernas muestran una economía orientada tanto a la población local y a los habitantes de los pueblos cercanos. Asimismo, la temprana aparición de casinos y círculos de recreo, un café revela la existencia de una vida social activa ya a finales del siglo XIX.
7. Actividades constantes desde 1879.
Desde el primer anuario aparecen de forma regular cargos municipales, maestros de instrucción pública, juzgados, casinos, fábricas de curtidos, fábricas de harinas, carpinteros, constructores de carros, confiteros, estanco, ferreterías, ultramarinos, panaderías, procuradores, abogados, posaderos, tabernas, sastres, tejedores, veterinarios, zapateros, fabricantes de tejas y ladrillos, albañiles, canteros, molinos, mercerías, herrerías y hojalateros. Todo ello refleja la cobertura de necesidades básicas: administración, educación, ocio, alimentación, sanidad, vestido, transporte, hospedaje y servicios jurídicos.
8. Evolución de algunas actividades destacadas.
- Casinos y círculos de recreo: Los espacios de sociabilidad y ocio tienen una presencia muy significativa en los anuarios. El Casino del Recreo aparece desde el primer anuario de 1879 y se mantiene hasta 1909. El Casino de la Unión figura desde 1893 hasta 1900. Junto a ellos surgen diversos círculos: el Círculo de la Amistad (1884–1890) y el Círculo de la Artesana Literaria (1884–1887), que coexistieron durante algunos años, lo que indica una intensa vida asociativa. Asimismo, aparece un Círculo de la Unión únicamente en 1890 y 1892, lo que plantea la posibilidad de cambios de denominación entre estas entidades. La alternancia entre los términos “casino” y “círculo” sugiere matices en su carácter social, cultural o recreativo, más que una ruptura real en los espacios de reunión, que parecen mantenerse con continuidad en el tiempo.
- Clero y enseñanza: hasta 1912 se citan tres párrocos, uno de ellos referido al pueblo de Barruelo; posteriormente un párroco y coadjutores. Los maestros aparecen de forma continuada desde 1880, con un aumento progresivo del número de docentes., hasta llegar a siete profesores de enseñanza en 1961, en su mayoría mujeres.
- Sanidad: la figura del cirujano desaparece en 1885, mientras que los médicos se mantienen de forma estable, con picos puntuales. Las farmacias, siempre dos, son una constante.
- Industria del curtido, pieles y de harinas: presente desde finales del siglo XIX, con apellidos que se repiten durante décadas.
- Industria de hornos de cal y tejas y ladrillos: Desde 1882 hasta 1961 hay constancia.
- Cafés y tabernas: los cafés son muy pocos, el primero en 1886 y solo en 1943 empezó a haber tres y sus dueños son casi siempre los mismos que los que aparecen como cervecerías. Las tabernas son muchas más, abriéndose por pirmera vez en 1912 y habiendo hasta trece en el año 1933, reflejando dicho número la alta vida social y los hábitos de consumo del municipio a lo largo de los años.
- Gaseosas y cervecerías: en una primera etapa, especialmente a comienzos del siglo XX, la elaboración de gaseosas y la actividad cervecera aparecen en varios casos vinculadas a boticarios, lo que sugiere una producción artesanal, de pequeña escala y orientada al consumo local. Sin embargo, con el paso del tiempo esta relación deja de ser sistemática y las cervecerías pasan a figurar como una actividad independiente, con titulares que ya no coinciden necesariamente con los farmacéuticos.
- Comercialización de vino: Es una constante y distingue entre almacenes y cosecheros. A partir de 1959 empieza a disminuir estos últimos.
- Transporte: desde las diligencias y carruajes hasta el auge del automóvil a partir de 1921, con numerosas empresas en las décadas siguientes, que sirvieron como comunicación con Burgos capital y pueblos de alrededor, para en 1954 pasar a una sola: Autobuses Amaya S.L.
- Alojamiento: posadas, casas de huéspedes, hoteles y paradores cambian de denominación a lo largo del tiempo y nunca fueron muchos.
9. Años clave.
- 1904–1905: se produce un auténtico punto de inflexión, con la aparición documentada de numerosas profesiones y actividades nuevas que no figuraban en años anteriores. Entre ellas destacan: carniceros (citados por primera vez en 1904), relojeros, alcaide de la cárcel y personal de prisión preventiva, principales contribuyentes y propietarios, corresponsales y representantes bancarios, imprenta, así como una mayor diversificación en oficios artesanos y comerciales.
- 1912: gran diversificación de actividades (alpargaterías, tabernas, almacenes de vino, cervecerías, modistas, tintorería, máquinas de coser, criadores de ganado, cacharrería, etc.) y paso del alumbrado por petróleo a la electricidad.
- 1920 – 1935: Se citan por primera vez distintas industrias, comercios o profesiones como los hornos de cal y fábricas de tejas y ladrillos, casas de huéspedes y posadas, pescaderías, desparece la cría de ganado mular, el matadero, los suministradores de electricidad, comadronas, el aprovisionamiento de gasolina y ya en 1934 se citan salones de baile.
- 1936–1939: interrupción de los anuarios durante la Guerra Civil. La ausencia de publicaciones impide conocer con certeza la evolución real de comercios e industrias en esos años. Hasta once personas que se ocupaban cargos públicos o tenían negocios fueron víctimas por la parte ganadora y no volvieron a aparecer en los años siguientes.
- 1940 – 1950: Al principio de 1940 se notan los efectos de la guerra civil y el número de negocios desciende. Desparece la banda de música y los constructores de carros y aumentan las sucursales bancarias y las empresas de automóviles dedicadas al transporte público. En este período aparecen droguerías, un cine, almacenes de patatas y maderas, y las barberías cambiaran de nombre para llamarse peluquerías y habrá peluquerías para señoras, las confiterías se sustituyen por las pastelerías, en 1945 se nombra a un guarnicionero y aparecen en 1948 el negocio de las bicicletas y la venta de máquinas de coser. Es de reseñar que en 1945 se anuncian la creación de tres ferias nuevas: Santa Eugenia para el 29 y 30 de diciembre, Las Candelas para 2 y 3 de febrero y Santa Lucrecia para el 15 y 16 de marzo.
- Década de 1950: al igual que ocurrió en 1904–1905, los años cincuenta suponen otro momento de cambio significativo. Aparecen profesiones y actividades nuevas vinculadas a la modernización económica y a nuevas formas de consumo y servicio: funeraria, fábrica de mosaicos, alquiler y reparación de bicicletas, alquiler de automóviles, aumento de empresas de transporte, instaladores de electricidad, fotógrafos, laboratorios de especialidades, practicantes, ventas de máquinas agrícolas, géneros de punto, almacenes de abonos, carbones y patatas, así como un notable crecimiento de mercerías, zapaterías y comercios de ropa confeccionada. A principios de 1950 se citan ciento sesenta y tres personas anotadas en el Anuario de dicho año y en 1961, doscientas veinte uno, lo que nos está indicando la prosperidad. Este conjunto de novedades y aumento de personas dedicadas a distintas actividades refleja la adaptación de Villadiego a una economía más diversificada y a hábitos propios de la segunda mitad del siglo XX.
NOTA: Este apartado se creó de la manera siguuiente. Primero el autor anotó todas las profesiones, industrias y comercios nuevas por años y sus aumentos, descensos significativos y desapariciones por cada año. Esto generó un documento amplio y prolijo de ocho páginas muy complejo. A continuación y con ayuda de la inteligencia artificial (Chat GPT) se generó un documento para que sintetizara todos los datos, los ordenara y fueran compresibles para la mayoría de las personas. Después el propio autor matizó y añadió datos y texto que ayudaban a comprender mejor la lectura.
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